Valdepeñas no podría entenderse ni conocerse sin sus nogales. Debe de ser el árbol más apreciado y valorado por los hortelanos, desde siempre. En sus huertas no faltan esbeltos nogales, con sus sombras amplias y frescas, y su nido de oropéndola (ésto ya es más raro de ver), y el otoño valdepeñero no podría entenderse sin sus nueces y sin los dulces hechos con la nuez. Al igual que el verano no podría imaginarse sin su sobra fresca y húmeda. La nuez es un elemento principal de la gastronomía valdepeñera y no se podrían entender sus dulces sin ella. Los nochebuenos no sería lo que son sin la tostada y dulce nuez que los corona. Desde siempre llamaba la atención a los antiguos la abundancia y riqueza en nogales de Valdepeñas. Uno de aquellos escritores antiguos que destacaron las excelencias de las nueces fue el ilustrado José Martínez de Mazas (el Deán Mazas), que en su obra Retrato al natural de la Ciudad de Jaén lo citaba, diciendo que eran tan gordas como huevos. Ahora sabem...
Blog personal de José Manuel Marchal Martínez - Reflexiones e Historia de Valdepeñas de Jaén (jose.marchal@gmail.com)