
Meditación del Miércoles de Ceniza en la Sala Capitular de la Catedral de Jaén. 1805
M. I. Sr. Dr. D. José Martínez de Mazas
Vosotros que fuisteis nuestros hermanos y ahora estáis en esas cavernas debajo de nuestros pies, decidme si podéis hablar, ¿qué os ha quedado de aquel honor que gozasteis en esta Iglesia? ¿De aquel esplendor de vuestro nacimiento? ¿De aquella estimación y de aquel concepto de sabios que acaso merecisteis? ¡Ay! Que bien claro me responden vuestras cenizas. Pulvis et umbra sumus. Pero ¿no os queda al menos el consuelo de dejar escrito vuestro nombre en nuestros libros y en esos procesos de vuestras pruebas? Pulvis e umbra sumus. ¿No es cierto que adquiristeis fama por vuestros talentos, y por la honra que el mundo os hizo? Pulvis et sumbra sumus. Cadáveres de tantos prelados ilustres que dormís debajo de esas losas pintadas, ¿no tendréis por lo menos la satisfacción de que los vivos se paren a leer vuestros epitafios? ¡Ay! Pulvis et umbra sumus. ¿Qué se hizo de aquel incienso que os daban en todas las Iglesias, aquel ruido de campanas y todo aquel aparato de vuestra dignidad? ¡¡Ay! Que todo eso se acabó, y nada nos resta sino el polvo y la ceniza. La muerte nos ha igualado con los más humildes del pueblo… Todas las cosas pasan como el viento, o como el agua de los ríos que camina presurosa a sepultarse en el mar.
Gloriábase David de ser un Rey poderoso y quiso saber el número de hombres capaces de tomar las armas que había en su reino; y he aquí que un ángel le representa en una espada, en cuan azote y en una calavera, el castigo que les esperaba por su vanagloria; esto es, o la guerra o el hambre, o la peste. En el día, señores, la ciencias de los estadistas es la del cálculo y enumeración de los millones de almas que hay en sus estados; de sus fuerzas navales y de tierras, y de sus rentas y producciones naturales o de industria; y ¿en qué vendrá a parar esto? ¿En donde están los poderosos ejércitos de los asirios, de los griegos, y de los romanos? Ni aun las ruinas siquiera se encuentran de la famosa Babilonia.
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